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Martes, 6 de octubre de 2026
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Ecos del Bermejo

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A los 90 años se fue Zulema Galperín, la abuela cocainómana que le robó una sonrisa hasta a la pandemia

La Asociación Argentina de Actores confirmó el fallecimiento de una actriz que recién se subió a un escenario después de los sesenta, pasó de la administración al set de Chiquititas y al colectivo-teatro de Fango negro, y se ganó un lugar propio en la memoria popular con sus sketches en Duro de domar.

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Ivana TkachukCultura y fiestas populares · · 4 min de lectura
A los 90 años se fue Zulema Galperín, la abuela cocainómana que le robó una sonrisa hasta a la pandemia

Me entero de la noticia y casi automáticamente me aparece la imagen: una señora con cara de no entender nada, sentada en un sillón, mirando fijo a cámara mientras Roberto Pettinato intenta sostener el aire. Esa era Zulema Galperín, o por lo menos la versión que muchos guardamos en la cabeza, la de la Abuela cocainómana del segmento Préstico, donde compartía elenco con Sebastián Presta. Tenía una manera de decir las cosas que parecía un remís al lado de un Fórmula 1: iba despacio, como sin apuro, y por eso mismo te terminaba partiendo. La Asociación Argentina de Actores y Actrices confirmó este lunes que murió a los 90 años, y uno se queda con la sensación de que se fue una de esas actrices que no hacen ruido pero sin las cuales la tele de los últimos treinta años sería bastante más sosa.

Lo curioso del caso es que Galperín no se subió a un escenario de chica ni heredó la vocación de ningún pariente. Trabajó años y años en tareas administrativas, y recién en la década del 90 se animó a probar con la actuación, ya entrada en los sesenta. En 1997 pasó por el taller de Entrenamiento Teatral del Teatro Regio y de ahí no paró más: siguió formándose en otros espacios hasta transformarse en una de esas actrices todoterrino que uno ve en cualquier ficción argentina sin terminar de ubicarlas por nombre, hasta que aparece la abuela en cuestión y la memoria se acomoda sola.

Una carrera que cruza televisión, cine y plataformas

El recorrido de Galperín es de los que se cuentan en figuritas difíciles de juntar. En televisión pasó por Chiquititas, Gasoleros, Poliladron, Verdad consecuencia, Primicias, Epitafios, Viudas e hijos del rock and roll y Buenos chicos, además de la miniserie En París. En cine dejó títulos como Puan, La extorsión, Los justos, Eva Perón, Pacto de silencio, Blindado, Los adoptantes y La estrella roja. Y cuando la pantalla se mudó a las plataformas, ella se mudó con la pantalla: participó de Nada, Envidiosa, El tiempo de las moscas y Gutiérrez is mai neim, esa serie inclasificable que algunos recordamos y otros no.

  • Ficciones televisivas: Chiquititas, Gasoleros, Poliladron, Verdad consecuencia, Primicias, Epitafios, Viudas e hijos del rock and roll, Buenos chicos y la miniserie En París.
  • Cine: Puan, La extorsión, Los justos, Eva Perón, Pacto de silencio, Blindado, Los adoptantes y La estrella roja.
  • Plataformas: Nada, Envidiosa, El tiempo de las moscas y Gutiérrez is mai neim.
  • Teatro: Fango negro, con funciones dentro de un colectivo que circulaba por Buenos Aires, y Motivos para levantarse por la mañana, en el Teatro Arlequino.
  • Humor: el personaje de la Abuela cocainómana en Préstico, los sketches de Duro de domar junto a Sebastián Presta.

(En casa, cuando apareció Préstico, mi vieja se reía con una risa que ya casi no le escucho. Zulema hacía ese efecto: te reías sin culpa, de costado, como diciendo bueno, son los otros los que se drogan, yo solo miro.)

Una función dentro de un colectivo

De todo lo que hizo, hay un dato que a mí me parece de los más lindos y que vale la pena contar: en Fango negro, la obra escrita por José Gabriel Núñez y dirigida por César Sambataro, Zulema actuó dentro de un colectivo que circulaba por la Ciudad de Buenos Aires. Los espectadores subían como si fueran pasajeros y la función pasaba ahí, con el bondi moviéndose entre avenidas. La puesta era del grupo Clan-Destino y es de esas ideas de teatro que después uno se olvida de dónde leyó, pero que quedan flotando. Galperín también fue parte de Motivos para levantarse por la mañana, de Germán Akis y Raúl Baroni, en el Teatro Arlequino. Teatro con mayúsculas, en los dos casos.

En 2021, ya con 85, participó de Superhéroes y heroínas urban@s, una miniserie que nació de un taller de la Fundación SAGAI. Compartió el capítulo La página en blanco con María del Carmen Simari y Mirta Calza Citín, otra prueba de que para ella la cámara nunca fue un lugar de adorno sino de trabajo concreto. Estaba afiliada a la Asociación Argentina de Actores y Actrices desde 2000 y la entidad, al despedirla, destacó su vínculo con la institución y con el oficio.

Mi abuela, que era ucraniana, decía de memoria una frase que me vuelve cada vez que se va alguien como Zulema:, que viene a ser algo así como que sin una persona el mundo queda incompleto. Uno tiende a desconfiar de las sentencias de las abuelas, pero a esta altura del partido le doy la razón. Murió a los 90, nacida el 18 de abril de 1936, y dejó una filmografía que va de la comedia al policial, del cine de autor a la serie de plataforma, con un hueco en el medio que no fue descanso sino vida administrativa. Para el fin de semana, si andan con ganas de recordarla, vale buscar algún capítulo suelto de Duro de domar en YouTube, sentarse con mate y dejar que la Abuela cocainómana les ordene un poco la semana.

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Ivana TkachukCultura y fiestas populares

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