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Miércoles, 30 de septiembre de 2026
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Ecos del Bermejo

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Adiós al hombre que le puso el alma a Topo Gigio: Peppino Mazzullo, el siciliano que nos hablaba al oído

A los cien años, en su casa de Sicilia, se fue el actor que durante cuatro décadas le dio voz al ratoncito más famoso de la tele. Una historia de ida y vuelta entre Italia y el Río de la Plata, con una frase que todavía se dice en las mesas familiares.

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Ivana TkachukCultura y fiestas populares · · 3 min de lectura
Adiós al hombre que le puso el alma a Topo Gigio: Peppino Mazzullo, el siciliano que nos hablaba al oído

Cierro los ojos y lo escucho. Esa vocecita aguda, un poco aniñada, un poco caprichosa, que después de cada picardía soltaba un "¡pero qué me dices, ma!" que se nos quedó pegado como un caramelo en el bolsillo. Esa voz no era otra que la de Peppino Mazzullo, el actor siciliano que murió este miércoles 30 de septiembre, a los 100 años, en su propia casa de Sicilia. Y digo bien: ciento un años de vida, cuatro décadas de prestarle el cuerpo y la garganta a un ratón de trapo que se hizo más famoso que muchos actores de carne y hueso.

Cuando uno piensa en Topo Gigio piensa en un ratón de felpa, blanco, con las orejas grandes, que se sentaba en un escritorio y le contestaba al conductor de turno como si fuera un viejo conocido. Pero lo que no muchos recuerdan es que detrás de esa vocecita estaba un actor italiano que le puso oficio, humor y una ternura muy particular. Mazzullo no se limitó a leer un libreto: durante más de cuarenta años le dio a Topo Gigio un carácter, una forma de mirar el mundo, una italianidad esencial que viajaba sin visa por todas las pantallas.

Una frase que cruzó el océano

La muletilla del personaje es de esas cosas que se vuelven parte de la conversación familiar. En italiano sonaba "Ma cosa mi dici mai?", que en nuestra orilla se tradujo (o se entendió sin traducir) como ese "¡pero qué me dices, ma!" que tiraban los abuelos, los padres y los chicos en la sobremesa. Era una manera de hacerse el sorprendido, el pícaro, el que no se la cree pero igual se ríe. Y era puro Mazzullo, aunque nadie supiera su nombre.

  • Peppino Mazzullo murió el miércoles 30 de septiembre en su casa de Sicilia, Italia.
  • Tenía 100 años al momento de su fallecimiento.
  • Fue la voz original de Topo Gigio durante más de cuatro décadas.
  • Su trabajo llevó al personaje a espectadores de distintos países y a varias generaciones.
  • La frase "¡pero qué me dices, ma!" quedó como una de las marcas registradas del personaje.

Me gusta pensar que Mazzullo se fue un 30 de septiembre, con el mes ya cambiado, como si la noticia también quisiera hacerse la distraída. Y me gusta pensar, también, que algo de esa voz se quedó del otro lado del océano. Porque en la Argentina Topo Gigio fue mucho más que un dibujo animado: fue compañero de meriendas, de programas de los sábados a la tarde, de noches en familia frente al televisor blanco y negro. Nos criamos con él casi sin darnos cuenta.

“Ma cosa mi dici mai?”Topo Gigio, la frase que durante cuatro décadas pronunció Peppino Mazzullo

(Mi nonna, que era de las que mezclaba el ucraniano con el castellano y el italiano sin pedir permiso, cuando le contaban una picardía soltaba un "¡pero qué me dices, ma!" con un guiño cómplice, como si el ratoncito y ella fueran de la misma familia. Sospecho que no era la única.)

Lo que queda es una pregunta para hacerse en casa, en la mesa, con el café de la tarde: ¿qué recuerdos les trae la voz de Topo Gigio? ¿En qué programa lo vieron por primera vez? ¿A quién se lo escucharon repetir la frase? A veces los personajes de la tele se vuelven parientes, y Mazzullo supo hacer de un ratón de trapo algo así como un tío querido que aparecía cada semana a contarnos cómo era el mundo.

A dónde ir este finde para cruzar el rato con Mazzullo

Si este fin de semana quieren homenajearlo de la mejor manera, basta con volver a buscar algún compilado de Topo Gigio en las plataformas de streaming o en los canales de clásicos. Pongan el volumen alto, junten a los más chicos y a los más grandes, y déjense llevar por esa vocecita que todavía tiene algo para decirnos. También vale sentarse frente a una buena porción de pasta y repetir, entre todos, el "¡pero qué me dices, ma!" de rigor. Peppino Mazzullo, un siglo de vida bien vivida, se despide como era: con una sonrisa y un guiño.

IT
Ivana TkachukCultura y fiestas populares

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