Martes, 8 de septiembre de 2026
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Aquella noche de Estambul en la que el Luifa se comió a Brasil y Popovich se fue masticando bronca

Hace dieciséis años, Luis Scola clavó 37 puntos ante Brasil en el Mundial de Turquía y dejó una marca que ningún argentino volvió a tocar. Un Gregg Popovich visiblemente enojado se levantó de su asiento antes del final y no paró de repetir una frase que todavía duele en San Antonio.

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Claudio BogadoDeportes · 8 DE SEPT DE 2026 · 2 min de lectura

Eran las últimas tres pelotas del partido y el pibe de Bahía Blanca las metió todas adentro. Diez puntos al hilo del Luifa Scola para cerrar el 93-89 contra Brasil en el estadio Sinan Erdem de Estambul, el 7 de septiembre de 2010, y dejar a la selección argentina con el boleto a pelear bien arriba en el Mundial de Turquía. Lo demás ya es archivo: 37 puntos, récord absoluto para un argentino en una Copa del Mundo, y una actuación que sigue sin ser superada dieciséis años después.

Yo lo vi y todavía se me eriza la piel. Scola jugó como poseído. En el poste bajo se comió vivo a Anderson Varejao y a Tiago Splitter, dos tipos que en la NBA te doblaban los tobillos sin pedir permiso. Se fabricó sus tiros con movimientos de pies de manual, metió triples cuando la defensa le daba aire y apenas se sentó un minuto en todo el partido. Una locura.

El partido que se robó Popovich

Porque en la tribuna estaba sentado Gregg Popovich, el DT de los San Antonio Spurs, y el hombre no la pasaba bien. Pop le había dado el visto bueno a los Spurs para draftear a Scola en 2002 y después dejarlo ir sin contrato. Aquella noche en Estambul lo estaba pagando en carne propia. Se levantó antes del final, pidió permiso y se fue del estadio masticando bronca, repitiendo una frase que el libro El Abanderado rescata tal cual: "No puedo creer que cambiamos a este jugador".

El que le puso la pelota en las manos justas fue Pablo Prigioni, clave en el armado de esa selección. El base lo surtió como a nadie y Scola contestó cada entrega. Después del partido, Rubén Magnano, que aquella noche dirigía al propio Brasil, buscó una palabra para definir lo que acababa de ver y se rindió: "Indescriptible. De 10 posesiones iba a tomar ocho. Así y todo, convertía".

“Ellos no saben que este fue uno de los partidos más emocionantes que me tocó jugar. Algún día alguien les contará.”Luis Scola, en referencia a sus hijos,

Lo que viene

La selección argentina sigue en movimiento. El próximo desafío grande en el calendario es el Mundial de 2027, que se jugará en Qatar, y más cerca en el horizonte aparecen los próximos compromisos de Eliminatorias y amistosos de la ventana FIBA. Habrá que ver si esta camada tiene un Luifa guardando para rato.

CB
Claudio BogadoDeportes

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