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Jueves, 15 de octubre de 2026
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Ecos del Bermejo

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Con la huerta bajo el brazo: recetas de la abuela que vuelven a salvar el jardín

El INTA recomienda preparados caseros con ortiga, ajo, cáscaras de naranja y cebolla para controlar pulgones, ácaros y hongos sin químicos. Una guía paso a paso para volver a las fuentes, ahora con ojos de productor.

RC
Rosana CharoleComunidades y territorio · · 4 min de lectura
Con la huerta bajo el brazo: recetas de la abuela que vuelven a salvar el jardín

A mí me gusta empezar por el mostrador de la cocina, ese mismo donde mi vieja dejaba la cuchara descansando sobre un repasador bordado. Porque de eso se trata esta nota, que me nace como un suspiro de alivio: cuando llega la primavera y el jardín empieza a llenarse de yuyos, pulgones y manchas raras en las hojas, lo más sensato, lo más criollo y, dicho sea de paso, lo más barato, es volver a las recetas que siempre tuvimos a mano. Lo dice el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, con su peso técnico, y lo repito yo, Rosana Charole, con el peso de la memoria: hay preparados caseros que sirven y mucho, siempre que se usen con criterio y en el momento justo.

Por qué el jardín se enferma cuando cambia el clima

Hablemos claro, querido lector de entre cuarenta y sesenta años, que sabe lo que es ensuciarse las manos en la tierra: la primavera, con su combo de calor y humedad, abre la puerta a los hongos, esos enemigos silenciosos que pintan las hojas de blanco, amarillo o marrón. Y cuando llega el verano, el ambiente se seca y entonces se multiplican los insectos y los ácaros, esos bichitos chiquitos que parecen puntitos vivos y que aparecen sobre todo donde hay frutos maduros. No es que el jardín sea malo ni que la tierra esté enojada: es el ciclo, es la vida haciendo lo suyo, y nuestra tarea es equilibrar, no exterminar. Para eso están estas recetas caseras, que el INTA recomienda como prevención y en los primeros estadios del problema, antes de tener que salir corriendo a comprar un producto químico.

Tres reglas de oro antes de empezar

  • Usá siempre recipientes de plástico, vidrio o cerámica. Los metálicos liberan elementos tóxicos para la planta y pueden arruinar el preparado.
  • Macerá los ingredientes en un lugar ventilado y sin luz solar directa, para que la fermentación sea pareja y controlada.
  • Colá bien el líquido antes de pulverizarlo, porque cualquier resto sólido tapa la boquilla del rociador y eso es un dolor de cabeza.

El purín de ortiga, un clásico que nunca falla

La protagonista absoluta de esta historia es la ortiga, esa planta que pica como mala palabra y que crece en cualquier baldío. Para preparar el purín fermentado, hay que colocar un kilo de ortiga fresca, o entre cien y doscientos gramos si está seca, en diez litros de agua. Se deja fermentar a la sombra entre siete y doce días, revolviendo a diario hasta que desaparezcan las burbujas, señal de que el trabajo está terminado. Antes de aplicarlo, se diluye en la misma cantidad de agua. Sirve para controlar pulgones y hongos, y además aporta nutrientes al suelo, así que es como darle un té de los buenos a la planta. Eso sí: conviene manipular la ortiga con guantes, porque sino la piel paga los platos rotos.

Ajo con alcohol: el preparado más potente

El macerado concentrado de ajo con alcohol es para cuando la cosa se pone fea. Se licúa una cabeza entera de ajo, se mezcla con medio litro de agua y medio litro de alcohol, y se deja reposar siete días en la heladera, bien tapado. Después se filtra y, al momento de usarlo, se diluyen cien mililitros por cada litro de agua, agregándole un poco de jabón blanco neutro para que se adhiera a las hojas. Este preparado actúa contra ácaros, pulgones, mosca blanca, orugas y hongos, o sea, casi un nueve de cada diez enemigos del jardín. Eso sí, hay que guardarlo lejos de los chicos y las mascotas, porque el alcohol no es juego.

Más opciones simples y rápidas

  • Cáscara de naranja: hervir la cáscara de una naranja en medio litro de agua durante diez minutos. Sirve para pulgones y cochinillas, y deja un olorcito rico en el jardín.
  • Cebolla en reposo: dejar dos o tres cebollas medianas en agua hirviente durante hasta 48 horas. Funciona contra pulgones y hongos.
  • Infusión de ruda y salvia: en proporciones iguales, hervir y dejar enfriar. Controla pulgones sin necesidad de fermentación, así que es la más rápida de todas.

A mí, Rosana Charole, me llena el alma saber que estas recetas siguen vigentes, que la ciencia oficial las avala y que en mi propia cocina tengo casi todo lo que hace falta. La comunidad de lectores de este portal, esa que me banca cada semana, me pide a gritos más notas así: concretas, útiles, sin gastar una fortuna y sin envenenar la tierra que después va a dar tomates, albahaca y perejil para la mesa familiar. La solicitud, como siempre, va para el INTA, para que sigan investigando y difundiendo, y para los municipios y las comunas, para que acerquen esta información a los centros vecinales y a las ferias de productores. Porque cuidar el jardín es cuidar la casa, y cuidar la casa es cuidar la vida entera.

RC
Rosana CharoleComunidades y territorio

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