Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Ecos del Bermejo

Ecos del Bermejo

Portada — Vida —

Cortisol: por qué los especialistas piden dejar de tratarlo como enemigo y empezar a entenderlo

La hormona que las redes convirtieron en villana es, en realidad, una aliada del cuerpo. Endocrinólogos argentinos y estadounidenses marcan la diferencia entre lo que dice la ciencia y los cócteles que prometen bajarla.

RC
Rosana CharoleComunidades y territorio · · 3 min de lectura
Cortisol: por qué los especialistas piden dejar de tratarlo como enemigo y empezar a entenderlo

Lo confieso: cada vez que abro una red social y me topo con un video sobre el cortisol, me dan ganas de cerrar la aplicación. Y sin embargo sigo scrolleando, porque hay algo ahí afuera que mezcla biología, promesas mágicas y mucha ansiedad empaquetada en un reel de treinta segundos. Por eso me senté a escribir esta nota, porque los endocrinólogos que consulté para armarla me pidieron, en distintos tonos, lo mismo: aclaremos, de una vez, qué es y qué no es el cortisol.

Empecemos por lo que no falla: el cortisol es una hormona indispensable. La producen las glándulas suprarrenales, que están sentadas arriba de los riñones, como una suerte de gorrito. Participa en el metabolismo de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas; ayuda a sostener la presión arterial; modula la respuesta inflamatoria e inmunitaria; y se ocupa, también, de nuestro ciclo de sueño y vigilia. Los niveles alcanzan su pico más alto entre la madrugada y la mañana temprana, y bajan durante la tarde y la noche. A ese patrón se lo llama ritmo circadiano, que en criollo significa reloj interno.

Estrés, examen y un café: lo normal

Ahora bien, si uno se mide el cortisol justo antes de rendir un examen o de dar una noticia importante, probablemente le dé más alto de lo habitual. Y eso no es ninguna enfermedad, es la adaptación fisiológica al estrés. Me lo puso en palabras la doctora María Susana Mallea Gil, presidenta de la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo, a quien consulté para esta nota y cuya explicación me sirvió para entender, de una vez, por qué no hay que asustarse con un número aislado.

Cushing: la enfermedad real, que no tiene nada que ver con el estrés cotidiano

El problema clínico serio se llama síndrome de Cushing y aparece cuando el cuerpo queda expuesto, durante mucho tiempo, a niveles excesivos de cortisol. En ese cuadro, el ritmo circadiano se desarma: la hormona puede estar tan alta por la tarde o por la noche como por la mañana. Eso no tiene relación con las variaciones normales ni con el estrés del día a día, y su diagnóstico y tratamiento corresponde exclusivamente a un equipo médico.

Redes, hashtags y promesas que no se sostienen

  • Hashtags como "niveles de cortisol" y "cómo reducirlo" acumulan millones de visualizaciones en distintas plataformas.
  • Los contenidos prometen identificar la "cara de cortisol", eliminar la grasa abdominal sin esfuerzo o curar el cansancio con una bebida casera.
  • Mallea Gil es directa al respecto: "Mucho de lo que se dice sobre el cortisol en las redes no tiene sustento desde el punto de vista endocrinológico".
  • El llamado "cortisol cocktail" es una preparación con jugos naturales, sales y, en algunas versiones, suplementos. Aunque ciertos ingredientes pueden consumirse sin riesgo, no hay evidencia científica que respalde su efecto sobre las glándulas suprarrenales ni sobre los niveles de la hormona.
  • La endocrinóloga Jodi Nagelberg, de la Universidad de California, calificó ese cóctel como "una exageración" en el mejor de los casos.
  • Tampoco tiene sustento el llamado "cortisol detox": el cuerpo ya cuenta con sistemas que regulan esa hormona sin necesidad de intervenciones caseras.

Dicho esto, y aunque mi trabajo no es dar consejos médicos sino contar lo que dice la ciencia, una cosa queda clara: si alguien sospecha que sus niveles de cortisol pueden estar alterados, lo que corresponde es consultar a un endocrinólogo, pedir los estudios que correspondan y evitar automedicarse o confiar en diagnósticos sacados de un reel. La próxima vez que alguien me diga, mientras me mira con cara de preocupado, que tiene "el cortisol por las nubes", voy a respirar hondo, le voy a explicar lo del ritmo circadiano y le voy a recomendar que vaya a ver a un especialista. La moda, mientras tanto, seguirá scrolleando.

RC
Rosana CharoleComunidades y territorio

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo