Lunes, 31 de agosto de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Ecos del Bermejo

PortadaVida

Créditos exprés, trampas a la vista: cómo no quedar atrapado en la deuda digital

Las billeteras virtuales prestan a tasas que rozan lo usurero y esconden cargos en la letra chica; mientras la morosidad trepa cerca del 20%, Neuquén ofrece un plan de refinanciación con tasa fija del 35% anual y los organismos de defensa del consumidor salen a recibir los reclamos de quienes se sienten acosados por las empresas de cobranza.

RC
Rosana CharoleComunidades y territorio · 30 DE AGO DE 2026 · 5 min de lectura

A Marta le llegó el aviso de corte de luz un martes a la mañana y, sin pensarlo dos veces, abrió la app de la billetera virtual, pidió un préstamo exprés de cuarenta mil pesos y pagó la boleta antes del mediodía. La tranquilidad le duró hasta el siguiente extracto, cuando vio que lo que había tomado como un crédito a una tasa razonable se había transformado en una deuda casi un tercio más grande por intereses, comisiones y cargos que jamás aparecieron cuando apretó el botón de aceptar. Como ella, miles de personas en la región están descubriendo que el dinero rápido de las plataformas digitales tiene un precio escondido que, en muchos casos, se vuelve impagable antes de que el usuario termine de entender qué firmó.

El fenómeno no es nuevo, pero se potenció en los últimos años a la par del crecimiento de las fintech, esas plataformas que ofrecen préstamos personales desde el celular en cuestión de minutos. Pablo Tomasini, titular de la Dirección de Protección al Consumidor, no dudó a la hora de caracterizar lo que está ocurriendo: las tasas que cobran estas empresas son, en sus palabras, "casi usureras para los ciudadanos", y las condiciones contractuales "no siempre están escritas de forma clara", de modo que lo que se lee en pantalla no siempre coincide con lo que después se termina pagando.

La letra chica que se come el sueldo

El mecanismo que describe Tomasini se repite como una secuencia casi calcada: la plataforma publicita una tasa determinada, atractiva a la vista, pero la letra chica suma cargos, comisiones y condiciones que el usuario promedio no lee porque confió en la promesa inicial. Para cuando el tomador del crédito quiere regularizar la situación, advierte el funcionario, la deuda original ya es otra, bastante más pesada y bastante más difícil de abordar.

Fernando Schpoliansky, secretario de Finanzas de la Municipalidad de Neuquén, aporta el contexto estructural que explica por qué tanta gente termina recurriendo a estos créditos: "Los salarios, las jubilaciones y los ingresos de trabajadores independientes y pequeños comerciantes perdieron contra la inflación en los últimos años". Ante la imposibilidad real de llegar a fin de mes, las familias no piden prestado para un capricho sino para cubrir lo básico, el alquiler, la luz, la comida, y ahí es cuando la trampa se cierra. "Esa deuda que era pequeñita se te va haciendo cada vez más grande producto de los intereses. Cuando te querés acordar, tenés un lío bárbaro", resumió el funcionario, con una frase que resume el sentir de miles de hogares neuquinos y del resto del país.

  • El índice de morosidad en Argentina se ubica cerca del 20%, casi cinco veces el promedio de los países vecinos de la región, que se mueven entre el 4% y el 5%.
  • El Régimen Especial de Refinanciación de Deuda ofrece préstamos de hasta 50 millones de pesos con una tasa fija anual del 35%.
  • Tomasini calificó esa tasa como "muy accesible, diría blandísima", pensada para que las familias puedan salir del ciclo de deuda sin que los intereses sigan acumulándose.
  • Si una empresa de cobranza contacta de forma reiterada, amenaza o propone condiciones abusivas, esa conducta "no está permitida" y se puede denunciar.
  • Las víctimas de hostigamiento pueden presentar capturas de pantalla como prueba para iniciar un reclamo formal ante Defensa del Consumidor.

Salir del pozo, no volver a caer

Para quien ya está atrapado en la espiral, existe una alternativa concreta que las autoridades neuquinas están difundiendo con insistencia: el Régimen Especial de Refinanciación de Deuda, una línea que permite tomar préstamos de hasta 50 millones de pesos con una tasa fija anual del 35%, muy por debajo de lo que cobran las billeteras virtuales. Tomasini lo describió como "una tasa muy accesible, diría blandísima", concebida específicamente para que las familias puedan salir del ciclo de deuda a un costo financiero razonable y, sobre todo, previsible, sin que los intereses sigan acumulándose mes tras mes hasta hacer bola de nieve.

Desde la Dirección de Protección al Consumidor también se reciben denuncias por hostigamiento de empresas de cobranza, una práctica que el organismo considera inaceptable. Si una compañía contacta de forma repetida, amenaza, presiona o propone condiciones que el deudor siente como abusivas, Tomasini aclaró que esa conducta "no está permitida" y que quien la sufre puede juntar capturas de pantalla de mensajes, audios y llamados, y presentarlas como prueba para iniciar un reclamo formal que puede terminar en multas y sanciones para la empresa.

La estrategia del organismo combina dos puntas: por un lado, actuar frente a los incumplimientos de las plataformas, abriendo expedientes y sancionando cuando corresponde; por el otro, insistir con la prevención, porque de nada sirve salir del pozo si la próxima quincena el mismo usuario vuelve a financiar la comida o el colectivo con un crédito digital a tasas estratosféricas. La recomendación de Tomasini es tan simple como difícil de cumplir en la Argentina actual: una vez que se sale de la deuda, hay que evitar volver a financiar gastos cotidianos con billeteras virtuales, porque cada nuevo crédito de este tipo es, en la práctica, una nueva apuesta a perder frente a la inflación y los intereses.

Marta, mientras tanto, ya presentó su reclamo en Defensa del Consumidor con las capturas que guardó de cada notificación sospechosa. Todavía no sabe si le darán la razón, pero sabe algo que antes ignoraba: que la pantalla del celular, cuando promete plata fácil, casi siempre esconde un costo que aparece después, cuando ya es tarde. La pelea de miles como ella es, en definitiva, que la letra chica deje de ser una trampa silenciosa y pase a ser, de una vez por todas, una negociación entre iguales, con números claros, tasas entendibles y un Estado que, del lado del consumidor, esté dispuesto a hacer cumplir las reglas que la propia ley establece.

RC
Rosana CharoleComunidades y territorio

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo