Viernes, 4 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Ecos del Bermejo

Dublín 1868, un muerto famoso y una herencia que arde: así se cocina "La casa Guinness" en Netflix

Steven Knight vuelve a poner a una familia rica contra las cuerdas. Esta vez no son los Shelby: son los Guinness, los reyes de la cerveza negra irlandesa, en una serie de ocho episodios que se zambulle en los trapos sucios de la dinastía.

IT
Ivana TkachukCultura y fiestas populares · 4 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Arrancamos la nota, como corresponde, en una taberna humeante de Dublín. Afuera llueve, como siempre, y adentro un tipo se levanta de la mesa con la copa en alto. No está brindando por san Patricio: está leyendo un testamento que le cambia la vida. La escena es pura invención mía, claro, pero sirve de prólogo perfecto para lo que propone "La casa Guinness", la nueva serie de Netflix que ya está disponible y que tiene más drama puertas adentro que cualquier soap de los noventa.

Una muerte, cuatro herederos y una cervecería en juego

El punto de partida es concreto y nada amable: en 1868 muere Benjamín Lee Guinness y deja a sus hijos al frente de uno de los imperios económicos más pesados de Irlanda. Lo que podría haber sido un traspaso ordenado se transforma en una pulseada familiar donde cada heredero tiene su propio plan y sus propios fantasmas. La serie pone en el ring a los hermanos Arthur y Edward Guinness, pero también da lugar al resto de la parentela, que aparece con intereses cruzados, lealtades dudosas y secretos que van saliendo a la luz como espuma de cerveza servida mal.

Y ojo, porque la cosa no se queda en el living de la mansión. La producción aprovecha para meterle el contexto social y político de la Irlanda del siglo XIX, con sus desigualdades de siempre y sus tensiones de fondo. El poderío de los Guinness queda así enfrentado a una sociedad en plena transformación, y ahí es donde la serie se pone interesante de verdad: deja de ser un culebrón con dinero y pasa a ser un retrato de época con todas las letras.

Knight otra vez en su sillón de creador

Detrás de cámara está Steven Knight, el mismo que firmó "Peaky Blinders" y que ya nos tiene acostumbrados a dramas de época donde las peleas de clase, las familias rotas y la violencia del poder conviven sin pedir permiso. La firma se nota: hay esa mezcla de elegancia visual y de puñalada trapera que ya vimos en los Shelby, pero adaptada al mundo de la cerveza negra y de una Dublín que todavía estaba buscando su identidad como nación.

  • Anthony Boyle como uno de los herederos centrales.
  • Luis Partridge en otro de los roles fuertes de la familia.
  • Emily Fairn como la cara femenina del conflicto.
  • Fionn O'Shea, Jack Gleeson, Niamh McCormack, Danielle Galligan y Ann Skelly completan el elenco.

¿Historia real o ficción disfrazada?

Acá va una pregunta para dejarla picando: ¿les parece que este tipo de series históricas basadas en familias reales funciona mejor que las ficciones puras? Lo dejo abierto porque la respuesta honesta es que depende. Cuando el material base es fuerte, como en este caso, la serie vuela sola. Cuando es flojo, el drama se nota forzado y los espectadores lo huelen a kilómetros. Por ahora, con el pedigree de Knight y un arranque que promete más peleas que acuerdos, "La casa Guinness" tiene todo para convertirse en la próxima obsesión de quienes gustan de ver cómo se cocina el poder desde adentro.

Si este fin de semana quieren plan en casa, ya tienen candidato: la serie completa está en Netflix, ocho episodios, ideal para maratonear con una pinta al lado (preferentemente negra, irlandesa si se puede). Y si después quieren discutir si los Guinness eran más buenos o más malos de lo que cuenta la ficción, nos vemos en los comentarios: la sobremesa está servida.

IT
Ivana TkachukCultura y fiestas populares

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo