Lunes, 21 de septiembre de 2026
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El salario real de los trabajadores formales privados cierra con signo neutro, según el punto de partida elegido

El poder de compra de los sueldos privados mejora 9% desde enero de 2024, pero cae 3,6% al sumar diciembre de 2023. Los estatales pierden en ambos escenarios y la canasta de servicios básicos pesa más que la inflación promedio.

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Marina SanabriaEconomía y comercio · 21 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

El poder adquisitivo de los salarios privados registrados presenta una mejora real del 9% cuando la comparación arranca en enero de 2024, pero registra una caída del 3,6% al incorporar diciembre de 2023 a la base de cálculo, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El contraste entre ambas cifras, del orden de los 12,6 puntos porcentuales, depende exclusivamente del mes inicial que se tome como referencia, dado que el porcentaje final no se encuentra especificado en la serie consultada por este medio. Por su parte, los empleados públicos sufren pérdidas reales en los dos escenarios, mientras que los trabajadores informales acumulan mejoras de entre el 85% y el 115%, siempre sobre una base inicial muy deteriorada.

Para dimensionar la cuestión con precisión, vamos a los números. Desde enero de 2024 hasta la fecha de corte del análisis, el nivel general de precios al consumidor acumula un incremento del 234,7%, de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el organismo estadístico. En ese mismo intervalo, el capítulo de vivienda, agua, electricidad y otros combustibles registra una suba cercana al 530%, y la división transporte presenta un aumento del 274%. El desfasaje entre el índice general y estos rubros específicos ayuda a comprender por qué una mejora salarial medida contra la inflación promedio no se traduce, de manera automática, en una mayor cantidad de dinero disponible en el bolsillo del trabajador: el resultado final depende, en buena medida, de la proporción del ingreso que cada hogar destina a gastos fijos y de la composición específica de su canasta de consumo.

El efecto del 25,5% de diciembre de 2023

La discrepancia entre las dos mediciones del salario real privado obedece, principalmente, al salto inflacionario registrado en diciembre de 2023, cuando la variación mensual del IPC alcanzó el 25,5%. Cuando ese mes se excluye del cálculo, la suba acumulada de precios se ubica en torno al 234,7%; al incluirlo, en cambio, la suba acumulada trepa hasta aproximadamente el 320%. Esa diferencia de unos 85 puntos porcentuales en la base de comparación explica, por sí sola, el cambio de signo entre una mejora del 9% y una pérdida del 3,6% en el poder de compra de los trabajadores formales del sector privado.

  • Salario real privado registrado: +9% desde enero de 2024; -3,6% al incorporar diciembre de 2023.
  • Salario real público: caídas reales de entre el 0,7% y el 16,5%, según el punto de partida.
  • Salario real informal: mejoras reales de entre el 85% y el 115%, partiendo de una base muy deteriorada.
  • IPC general acumulado desde enero de 2024: 234,7%.
  • Vivienda, agua, electricidad y gas: suba cercana al 530% en el mismo período.
  • Transporte: incremento del 274%.
  • Inflación mensual de diciembre de 2023: 25,5%.

También resulta relevante reparar en la cobertura que ofrece cada indicador. El RIPTE, elaborado por la Secretaría de Trabajo, mide las remuneraciones brutas de los empleados formales con una antigüedad superior a los 13 meses y excluye tanto a quienes no cumplen con ese requisito como a los trabajadores no registrados. El Índice de Salarios del INDEC, en tanto, distingue tres universos: los asalariados privados registrados, los empleados públicos y los asalariados no registrados, también llamados informales. Esa segmentación permite advertir que la mejora del 85% al 115% que muestra el segmento informal corresponde a un colectivo que representa más del 44% de los asalariados del país y que partía de niveles de ingresos sustancialmente deteriorados, por lo que la recuperación, aunque significativa en términos porcentuales, se produce sobre una línea de base muy baja.

El componente laboral más allá del salario

La evolución del sueldo no describe, sin embargo, la totalidad de la situación del mercado de trabajo. El Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) registra más de 240.000 puestos de trabajo privados perdidos durante el período analizado, una dimensión estructural que queda fuera de cualquier comparación estrictamente salarial. A esa caída del empleo formal debe sumarse la advertencia ya señalada sobre la dinámica de los rubros regulados, cuya suba supera con holgura la del nivel general de precios. De cara al mes próximo, la variable clave que habrá que observar es la evolución de los capítulos de vivienda, agua, electricidad, gas y transporte dentro del IPC, dado que su peso relativo en la canasta de los hogares argentinos puede condicionar la traducción de cualquier aumento nominal del salario en una mejora efectiva del poder de compra, en un contexto en el que la cifra final del presente análisis no se encuentra especificada por la fuente consultada.

MS
Marina SanabriaEconomía y comercio

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