Martes, 8 de septiembre de 2026
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El turismo receptivo alcanza su mejor marca semestral en un cuarto de siglo y reconfigura el perfil del visitante que llega al país

En los primeros siete meses de 2026 ingresaron 3,4 millones de viajeros del exterior, un 8% más interanual, con un récord de turistas no limítrofes que no se registraba desde hace 25 años y un creciente peso de los arribos por vía aérea frente al retroceso del turismo terrestre regional.

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Rubén SawickiCampo y producción · 7 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

El turismo internacional receptivo argentino atraviesa uno de los semestres más favorables de las últimas décadas, de acuerdo con los registros oficiales y con las estimaciones que difundieron en los últimos días entidades empresarias y centros de estudio. En el acumulado de enero a julio de 2026, el país recibió 3,4 millones de visitantes extranjeros, lo que representa un incremento del 8% respecto del mismo período del año anterior, cuando la actividad todavía acusaba el impacto de la contracción posterior a la pandemia y de las distorsiones cambiarias que afectaron a los flujos regionales.

El dato más relevante de la serie surge al desagregar el origen de los viajeros. El primer semestre cerró con 1.434.001 turistas procedentes de países no limítrofes, una cifra que constituye un récord histórico de los últimos 25 años y que supera, incluso, los registros previos a la irrupción del coronavirus. El fenómeno confirma una tendencia que los operadores del sector venían observando en los últimos meses: la progresiva sustitución del turismo de cercanía, históricamente atraído por la diferencia de precios entre el peso y las monedas vecinas, por un visitante de larga distancia, con mayor poder adquisitivo y con estadías sensiblemente más largas.

Más aviones y menos micros: cómo se modificó la matriz de ingresos

La transformación se observa con claridad en la composición por vía de ingreso. Mientras los arribos por vía aérea crecieron un 19% interanual en los primeros siete meses del año, los ingresos terrestres retrocedieron un 4%. La modificación del escenario cambiario, con un tipo de peso relativamente apreciado frente a las monedas de la región, explica buena parte de ese giro. En palabras del investigador del Ieral, Marcos Cohen Arazi, 'el tipo de cambio, relativamente bajo, hace que el turismo que venía esencialmente por una ventaja de precios se contraiga'. El analista añadió que esa dinámica deteriora la competitividad cambiaria para los visitantes de los países vecinos y, al mismo tiempo, potencia el atractivo del destino para los viajeros que llegan desde destinos más alejados y que toman sus decisiones de viaje por motivos distintos al precio.

Para los actores privados del sector, dos factores explican el salto. La presidenta de la Asociación de Hoteles de Turismo, Gabriela Ferucci, señaló como motores del crecimiento el aumento de la oferta de asientos en los vuelos internacionales hacia el país y la reciente devaluación del real brasileño, que abarató los costos para los viajeros de Brasil, que continúa siendo el principal mercado emisor del turismo receptivo argentino. En tanto, la gerenta general de Despegar, Paula Cristi, sostuvo que 'la mayor conectividad aérea internacional, con nuevas rutas y aerolíneas y el incremento de frecuencias, amplió las alternativas para viajar desde Europa, Estados Unidos y otros mercados de larga distancia'. La ejecutiva añadió que la Argentina 'reúne atributos muy valorados a nivel global, como su diversidad de paisajes, la gastronomía, el enoturismo, las propuestas de naturaleza y aventura', un conjunto de factores que, combinados con la mayor oferta de transporte, permitió consolidar la llegada de turistas con un perfil de gasto superior al promedio histórico.

El repunte del turismo receptivo convive, no obstante, con un flujo todavía elevado de argentinos que deciden pasar sus vacaciones o viajes de negocios en el exterior. La balanza, medida por la relación entre turistas que ingresan al país y residentes que egresan, muestra que por cada visitante extranjero llegaron 1,4 millones de personas, mientras que salieron 2,1 millones de argentinos, lo que arroja un cociente de 2,1 argentinos por cada extranjero. El indicador es similar al registrado en 2018 y representa una mejora frente al 2,6 de 2025, aunque sigue configurando un déficit turístico significativo.

Pronóstico y perspectiva climática para las próximas semanas

De cara a lo que resta del año, el sector aguarda un escenario climático que podría reforzar la dinámica. Para las próximas semanas se esperan lluvias aisladas sobre la franja central del país, con mejoramientos temporarios que permitirían sostener la actividad turística en las principales regiones del Litoral, Córdoba, Mendoza y la Patagonia, donde se concentra buena parte de la oferta de naturaleza, enoturismo y aventura que mencionaron los operadores consultados. La combinación de un calendario de vuelos ampliado, una demanda internacional con mayor poder adquisitivo y un clima que, en principio, no presentaría obstáculos severos configura un cuadro que los empresarios del sector consideran propicio para cerrar 2026 con un nuevo récord de turistas extranjeros. La nota final la pondrán, como siempre, las variables macroeconómicas y la evolución del tipo de cambio, que en los últimos meses funcionó como motor para los visitantes de larga distancia y, al mismo tiempo, como freno para el turismo regional de precios.

RS
Rubén SawickiCampo y producción

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