Sábado, 5 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Ecos del Bermejo

PortadaVida

Florencia Tellado, la sombrerera del barrio de Palermo que vistió a la Moria de Griselda Siciliani

Recibió el encargo por audio en medio de un cumpleaños infantil, nunca había trabajado en ficción y terminó construyendo durante siete meses el universo de vestuario de la serie biográfica de Moria Casán. Desde su taller nuevo en Matienzo, cuenta cómo fue el proceso.

RC
Rosana CharoleComunidades y territorio · 5 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

A Florencia Tellado le llegó la propuesta del modo menos pensado posible: en un audio de WhatsApp, mientras una decena de chicos gritaban a su alrededor en un cumpleaños infantil. Del otro lado, un director audiovisual le preguntó si quería hacerse cargo del vestuario de la serie biográfica sobre Moria Casán que iba a protagonizar Griselda Siciliani. La escena suena improbable, casi de película, pero es el punto de partida de los siete meses más intensos de una carrera que lleva más de dos décadas dedicada a la indumentaria. Yo la conocí en su flamante taller de Matienzo, en Palermo, y todavía se le nota el vértigo en la voz cuando reconstruye aquel momento.

Tellado tiene 43 años, viene del mundo de la publicidad y la producción audiovisual y, hasta entonces, jamás había pisado un set de ficción. Cuando aceptó el desafío no sabía bien con qué se iba a encontrar. Sabía, en cambio, algo mucho más importante: que tenía en la cabeza una sola imagen fija, la de Moria, y que a partir de ahí había que armar todo lo demás. Lo único que tenía en la cabeza era a Moria, repite todavía hojeando los bocetos guardados en una carpeta. Pensaba cómo representarla siendo fiel a su estilo tan único.

Una vida entera desordenada a propósito

La serie, producida por Pampa Films y que se verá en una plataforma de streaming, recorre la vida entera de Moria Casán pero sin respetar el orden cronológico. Eso fue lo primero que tuvieron que resolver con la dirección: cómo construir un universo de vestuario que permitiera reconocer cada etapa de la vida de la diva sin que la puesta en escena se volviera un rompecabezas para el espectador. La salida fue hablar un mismo idioma visual durante las casi diez horas de metraje. Cada traje tenía que decir de qué época hablaba aunque el relato saltara de los setenta a los dos mil en una misma escena.

Los conjuntos más importantes se hicieron a medida para las actrices que interpretaban a Moria en cada etapa. El resto se alquiló, se compró o se reformuló. Tellado y su equipo pasaron meses rastreando ferias americanas de Buenos Aires, persiguiendo blusas, pantalones y abrigos que pudieran pasar por el universo de la vedette. La clave, según cuenta, era identificar muy rápido qué pertenecía al catálogo estético de Moria y qué no. Tiene un estilo muy definido, explica mientras señala una percha con piezas vintage. En los colores, los estampados, sabés cuáles son Moria y cuáles no.

La formación en el oficio de sombrerera

En paralelo al mundo del vestuario, Tellado lleva años construyendo una carrera como milliner, el término inglés para sombrerera, un oficio que en la Argentina tiene más historia de la que parece. Se formó con tres maestras muy distintas entre sí: Hilda Juárez, sombrerera histórica del Teatro Colón; Laura Noetinger, la diseñadora elegida por la reina Máxima de Holanda para eventos oficiales; y la británica Noel Stewart en Londres, autora de piezas para maisons como Givenchy, Valentino, Mulberry y Roland Mouret. De esa temporada londinense rescata sobre todo una forma de trabajar. Aprendí la disciplina del silencio y la precisión, dice. Un error mínimo arruina el resultado final, porque un sombrero no perdona.

Una sola reunión cara a cara con La One

Durante los siete meses de producción, Tellado se reunió una sola vez en persona con Moria Casán. El resto del ida y vuelta fue por mensajes y por referencias que ella misma armaba mirando horas y horas de archivo. La One, como la llaman en el ambiente, vio los adelantos y dio el visto bueno desde su lugar, sin intervenir en el día a día del taller. Esa autonomía, cuentan desde la producción, fue clave para sostener el ritmo de una serie que se filmó en tiempo récord.

“Tiene un estilo muy definido. En los colores, los estampados, sabés cuáles son Moria y cuáles no.”Florencia Tellado

El taller propio y los próximos pasos

Hace pocas semanas Tellado se mudó a un loft de 145 metros cuadrados sobre la calle Matienzo, en Palermo, que funciona como taller, showroom y punto de encuentro con clientes. Luz natural, mesas de trabajo nuevas y percheros repletos de proyectos en curso. Además del vestuario para publicidad que viene haciendo desde hace 22 años, sigue recibiendo encargos especiales. En su portafolio aparecen dos trabajos que la pusieron en el radar internacional: el sombrero que lució Paco Amoroso en su presentación del Tiny Desk, y una serie de piezas que la producción de Marilyn Manson le encargó directamente por Instagram. Ahora, cuando le pregunto qué viene, no duda: su próximo desafío personal es vestir a Lady Gaga, una obsesión que arrastra desde la adolescencia y que cada vez suena menos descabellada. La comunidad creativa argentina, la que pide hace tiempo por más espacios de oficios como el de sombrerera en el circuito cultural, mira de cerca estos saltos al exterior para que la formación de nuevos talentos siga creciendo en el país.

RC
Rosana CharoleComunidades y territorio

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo