Sábado, 5 de septiembre de 2026
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Ecos del Bermejo

Gates se acuerda tarde de que la sociedad existe: ahora quiere que alguien regule la inteligencia artificial antes de que se nos vaya de las manos

El cofundador de Microsoft publicó un memorándum en el que admite que la inteligencia artificial avanza más rápido que el debate público y que, sin intervención de politólogos, científicos sociales y Estados, los daños pueden superar a los beneficios. Una preocupación razonable, viniendo de uno de los que empujaron el carro.

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Ivana TkachukCultura y fiestas populares · 5 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

Hagamos una escena, porque si no, esto parece el editorial de un diario serio y yo no escribo en diarios serios. Imagínense a Bill Gates sentado frente a una computadora, con su cara de hombre que entiende todo lo que pasa del lado izquierdo del teclado y bastante poco de lo que pasa del lado derecho del mostrador de la farmacia. Abre un documento largo, lo firma, lo sube a sus redes y dice, casi suspirando: "Me sorprende la falta de participación fuera de la industria". Y uno, desde Buenos Aires, lee la frase y piensa: bueno, Bill, sorpresa tuya, porque la industria que vos fundaste lleva años construyendo este tren a toda velocidad sin fijarse demasiado quién viaja en los vagones.

El punto central del memorándum es bastante sencillo y, al mismo tiempo, bastante preocupante. La velocidad con la que están mejorando los modelos de inteligencia artificial superó lo que la mayoría de la gente esperaba. Mientras buena parte del público todavía imagina que las IA verdaderamente avanzadas quedan a varias generaciones de distancia, Gates sostiene que algunos de los problemas más espinosos pueden aparecer antes de lo que imaginamos. Traducido al castellano de la calle: la película que creíamos que se estrenaba en 2035 viene con premiere para el año que viene y no leímos el guion.

“Me sorprende la falta de participación fuera de la industria en cuanto a los problemas que se plantearán y cómo evitar o minimizar los posibles efectos negativos de la IA.”Bill Gates

Regulación, pero con gente que no sabe de computación

Acá viene lo interesante, y lo que a mí, personalmente, me parece lo más atendible de todo el texto. Gates dice que el debate sobre cómo se controla la inteligencia artificial no puede quedar encerrado entre las empresas que fabrican los modelos y los ingenieros que los programan. Faltan, según sus propias palabras, científicos de otras disciplinas, expertos en políticas públicas, organismos estatales y organizaciones sociales. Es decir, la misma gente que durante los últimos cinco años estuvo mirando desde la vereda cómo Silicon Valley reescribía las reglas del juego sin convidarnos ni un mate.

Y ojo, que Gates reconoce algo que no es menor: esta postura rompe con su propio historial de optimista serial de la tecnología. Admite, en letra bastante clara, que existe la posibilidad real de que los efectos negativos superen a los positivos si no aparecen mecanismos de control adecuados. También aclara, con una honestidad que le honra, que no tiene todas las respuestas y que algunos de los desafíos van a exigir colaboración global entre personas con conocimientos muy distintos. Vamos, que el hombre admite que el problema es más grande que su currículum. Algo es algo.

  • La velocidad del avance de los modelos de IA superó las expectativas de buena parte del público, según Gates.
  • El cofundador de Microsoft advierte que algunos desafíos complejos pueden llegar antes de lo previsto.
  • Propone que el debate incluya a científicos de otras disciplinas, expertos en políticas públicas, Estados y organizaciones sociales.
  • Reconoce un cambio frente a su optimismo histórico y admite la posibilidad de que los daños superen a los beneficios.
  • Mantiene una visión positiva sobre usos concretos: herramientas para agricultores afectados por el cambio climático y aceleración de investigaciones en salud, incluida la lucha contra la malaria.

Para el finde, lejos de las pantallas

A mí, que me gusta cerrar estas notas con qué ir a ver el fin de semana, les digo lo siguiente: si Bill Gates tiene razón y la inteligencia artificial avanza más rápido de lo que podemos discutirla como sociedad, entonces este finde, en vez de pedirle a un chatbot que les recomiende una película, vayan a una peña, a un teatro independiente o a esa feria de libros usados que está hace años en la cuadra de siempre y nunca se animan a entrar. Charlen con un librero, miren a un payador, pidan un buen chamamé y escuchen de paso qué opina la señora de la barra sobre los robots. Les aseguro que el diagnóstico va a ser más jugoso que cualquier memorándum con membrete de Microsoft. Y si alguien les pregunta de qué hablan, digan que están haciendo policy making, que ahora queda más elegante.

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Ivana TkachukCultura y fiestas populares

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