La carga tributaria sobre los pasajes internacionales emitidos en Argentina alcanza el 37% de la tarifa y se mantiene como la más alta de la región
Un relevamiento de ALTA presentado en Ciudad de México muestra que el peso de impuestos, tasas y percepciones sobre los billetes aéreos bajó desde el 107% registrado en 2022, aunque todavía duplica con holgura a Ecuador, Colombia y Perú. Para el visitante extranjero, la Argentina cobra 77 dólares por viaje de ida y vuelta y se ubica en el quinto puesto regional.

Viajar en avión desde la Argentina hacia cualquier destino del exterior implica pagar, en concepto de impuestos, tasas y percepciones obligatorias, un monto equivalente al 37% del valor base del pasaje. Ese porcentaje, difundido por la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) durante su foro anual celebrado en Ciudad de México, ubica al país en el primer puesto del ranking regional de carga impositiva sobre los billetes internacionales emitidos localmente.
El dato, sin embargo, resulta sensiblemente más bajo que el registrado cuatro años atrás. En 2022, la presión tributaria sobre los pasajes emitidos en Argentina trepaba hasta el 107% de la tarifa base, lo que llevaba, por ejemplo, a que un boleto cotizado en 800 dólares terminara costando alrededor de 1.656 dólares por la acumulación de gravámenes que se aplicaban al momento del pago en pesos. Buena parte de esos recargos fueron eliminados desde entonces, aunque la quita no alcanzó para alterar el liderazgo regional.
Cómo se reparte la carga en la región
- Argentina: 37% sobre la tarifa base del pasaje.
- Ecuador: 20%, en el segundo puesto.
- Colombia: 19%, en el tercer lugar.
- Perú y República Dominicana: 18% cada uno.
- Bolivia: 15%.
- México: 4% sobre sus pasajes domésticos, el piso regional.
Qué paga el visitante que ingresa al territorio
Cuando la medición se desplaza hacia el pasajero extranjero, el ranking se reordena. Un turista o viajero de negocios que arriba a la Argentina abona 77 dólares en impuestos, tasas y cargos obligatorios incorporados al billete de ida y vuelta, lo que coloca al país en el quinto puesto regional. Por encima figuran México (131 dólares), Jamaica (122), República Dominicana (120) y Ecuador (80). Más atrás se ubican Colombia (66), Costa Rica (61), Panamá (55), Perú (46) y Chile (25). México, además, podría escalar hasta los 141 dólares por pasajero si avanza el aumento previsto para 2027.
La diferencia entre la presión sobre el pasajero local y la que soporta el visitante extranjero no es casual: el eslabón que termina quedándose con la mayor parte del sobrecosto es, en casi todos los casos, el Tesoro nacional, que recauda a través de gravámenes que se adicionan al precio del boleto. En la Argentina, además de las tasas aeroportuarias, pesan las percepciones de ingresos brutos y otros tributos que, aunque fueron reducidos en los últimos años, todavía explican buena parte de los 37 puntos porcentuales que se llevan los impuestos sobre el valor base.
Menos vuelos por habitante y un horizonte a veinte años
El peso impositivo no solo encarece el boleto: también condiciona la frecuencia con la que la población utiliza el avión. América Latina y el Caribe promedian 0,69 viajes por persona al año, una cifra que queda muy por debajo de los 2,66 que registra Estados Unidos. En la Argentina, el indicador se ubicaba en torno a los 0,5 viajes anuales por habitante durante 2025, de acuerdo con los datos difundidos en el foro de ALTA. Las proyecciones del fabricante Airbus estiman que ese número podría elevarse hasta 0,9 hacia 2045, siempre que se den condiciones regulatorias y tributarias favorables para la industria. De lo contrario, la brecha respecto de los países desarrollados podría mantenerse, con menos conectividad aérea para las ciudades del interior y un mayor costo logístico para las economías regionales.
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