Sábado, 5 de septiembre de 2026
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Ecos del Bermejo

La tablet más ambiciosa de Huawei llega para pelearle de igual a igual a cualquier computadora

La MatePad Pro Max se presentó con pantalla OLED de 13,2 pulgadas, 4,7 milímetros de grosor y un sistema de seis altavoces pensado para gamers y creadores de contenido.

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Ivana TkachukCultura y fiestas populares · 5 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

Me la imagino encendida sobre la mesa de un café de Corrientes, mientras un chico con auriculares juega sin que la pantalla le devuelva los reflejos de la tarde. Eso, justamente, es lo que promete Huawei con su nueva MatePad Pro Max: una tablet enorme, finita como una oblea, pensada para que la uses al sol sin renegar y para que los juegos pesados no se traben a los cinco minutos.

Una pantalla que se banca el día y el sol de la siesta

El panel es OLED flexible de 13,2 pulgadas, con resolución 3.000 por 2.000 píxeles (lo que la marca cataloga como 3K), brillo máximo de 1.600 nits y una relación de contraste de 2.000.000 a 1. Es decir: negros de verdad, sin retroiluminación de por medio, que es lo que hace que las escenas oscuras de un juego se vean profundas y no una mancha gris. Para quienes consumimos mucho contenido HDR, esa diferencia se nota a primera vista.

Lo más interesante, sin embargo, es el tratamiento PaperMatte: un grabado a nanoescala sobre el cristal que dispersa la luz directa y borra los reflejos. En la práctica, la superficie tiene un tacto suave, casi como pasar el dedo por una hoja matte, y ofrece la fricción justa para que el lápiz M-Pencil Pro se sienta parecido al papel, con una latencia que cuesta percibir.

Rendimiento: 60 cuadros por segundo y ningún sobresalto

Adentro late un chip HiSilicon Kirin de ocho núcleos acompañado por 12 GB de RAM. En los benchmarks de Geekbench 7 marcó 2.521 puntos en mononúcleo y 5.025 en multinúcleo, mientras que en la API gráfica Vulkan registró 2.565. Son números correctos para el gaming móvil estándar, aunque quedan por debajo de los procesadores que nacieron exclusivamente para exprimir gráficos al máximo.

  • Genshin Impact: 60 fps estables con calidad "Muy Alta", sin cortes.
  • Honkai: Star Rail: 60 fps en ajustes altos, con caídas solo en animaciones de habilidades muy cargadas.
  • Asphalt Legends: 60 fps constantes en la configuración máxima.

(A mí, que vengo de jugar en teléfonos que se cocinan a los veinte minutos, ver esos números en una tablet de este tamaño me da una tranquilidad que no estoy acostumbrada a sentir.)

Sonido, batería y conectividad: lo que completa la experiencia

El sistema de audio lleva seis altavoces distribuidos, con un volumen considerable y sin distorsión en las frecuencias altas, algo clave cuando subís la música en una reunión o querés distinguir los efectos de un juego sin auriculares. La batería es de 10.400 mAh con carga rápida de 66 W, una cifra generosa para una pantalla de este tamaño.

En el apartado fotográfico trae una cámara principal de 50 megapíxeles con video en 4K y una frontal de 12 MP para videollamadas. La conectividad suma un puerto USB 3.1 para pasar archivos rápido y conectar periféricos. Todo en un cuerpo de 289 por 196 milímetros, 509 gramos de peso y apenas 4,7 milímetros de grosor: más fina que muchos teléfonos actuales.

¿Y entonces, sirve o no sirve?

La pregunta del final, que también es la del título que no me dejaron escribir, es si la pantalla antirreflejos y los 60 fps estables alcanzan para que esta tablet desplace a una notebook. Mi respuesta, honesta, es que depende de para quién. Para un estudiante que toma apuntes con el M-Pencil Pro, para un diseñador que necesita una superficie grande y fiel, o para alguien que quiere jugar cómodo en el colectivo o en un viaje largo, la MatePad Pro Max tiene argumentos de sobra. Para el que vive editando video en capas o renderizando proyectos pesados, todavía queda un escalón por subir.

Como me decía mi abuela en ucraniano, algo así como "la mejor herramienta es la que no te estorba": esta tablet, por lo que muestran las pruebas, se hace olvidar. Y eso, en un equipo de este tamaño, ya es bastante.

Para el fin de semana, si te copa la idea, en las casas de electrónica del centro vas a poder probarla en mano. Llevate un juego cargado y un video en HDR: ahí se ve de verdad qué tan bien se comporta esa pantalla que, al menos en el papel, parece sacada de otra liga.

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Ivana TkachukCultura y fiestas populares

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