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Las madrecitas de agua que se comen el dengue: la cruzada de la UBA que ya recorre miles de hogares del conurbano y la Ciudad

Un equipo de la Facultad de Agronomía cría y reparte gratis dos peces nativos capaces de devorar hasta cien larvas de mosquito por jornada. La iniciativa, que ya entregó más de veinte mil ejemplares desde 2022, llega a vecinos, escuelas y organizaciones comunitarias y se presenta como una herramienta complementaria en la pelea contra el Aedes aegypti.

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Rosana CharoleComunidades y territorio · 26 DE AGO DE 2026 · 5 min de lectura
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Yo quiero que el lector se quede con esta imagen: en algún tanque, en alguna pileta olvidada, en algún bebedero del fondo de una casa, hay un pececito de dos centímetros que se está comiendo, ahora mismo, las larvas del mosquito que transmite el dengue. Se llama Cnesterodon decemmaculatus en la jerga de los biólogos, pero la gente del barrio lo conoce como madrecita de agua, y es, probablemente, uno de los aliados más curiosos y más humildes que tiene hoy la salud pública argentina.

Les cuento de qué se trata, porque la historia lo merece: desde hace ya tres años, la Cátedra de Acuicultura de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, esa casa de estudios que queda en el corazón del barrio porteño de Agronomía, viene criando y repartiendo de manera gratuita dos especies de peces de agua dulce que son auténticas devoradoras de larvas del Aedes aegypti, el mosquito que transmite el dengue, el zika y la chikungunya, y que tiene en vilo a buena parte de la Argentina cada vez que llega el calor y la lluvia.

Los peces: dos especies nativas que hacen el trabajo que ningún insecticida puede

Las protagonistas de esta movida tienen nombre científico, por supuesto, pero también nombre de pueblo: la ya mencionada Cnesterodon decemmaculatus y la Jenynsia lineata, a la que los acuaristas y los pibes de las lagunas suelen llamar overito o madrecita del agua. Ambas son especies nativas, vale decir, peces de acá, que llevan miles de años pululando por arroyos, charcos, zanjas y bañados de la Cuenca del Plata, y que están perfectamente adaptadas a sobrevivir en volúmenes de agua muy chiquitos y un poco turbios, justo esos lugares donde a vos, querido lector, te cuesta meter la mano, tirar lavandina o directamente vaciar el recipiente.

  • Cnesterodon decemmaculatus (madrecita de agua): pez pequeño, robusto, ideal para piletas, bebederos y tanques.
  • Jenynsia lineata (overito o madrecita lineata): otro pez nativo, equally eficaz y resistente.
  • Capacidad de consumo: hasta cien larvas de mosquito por día por ejemplar adulto.
  • Bajo costo, alta tolerancia y reproducción sencilla en cautiverio.
“Son peces de fácil manejo y bajos requerimientos, que naturalmente están acostumbrados a vivir en ambientes reducidos. No son difíciles de criar o transportar, y la Cátedra los entrega a demanda a la comunidad.”Alejandro López, licenciado en Ciencias Ambientales y responsable del proyecto

Y acá viene el dato que a mí, como cronista de a pie, más me impresiona: durante 2024 y 2025, el equipo repartió más de veinte mil ejemplares entre vecinos, escuelas y organizaciones comunitarias, en el marco del programa de extensión UBANEX y junto a la Cooperativa de Recicladores del Oeste, la RUO, que trabaja desde hace años en el oeste del conurbano bonaerense. La Legislatura porteña, además, declaró la iniciativa de interés ambiental para la Ciudad de Buenos Aires, lo que le dio un espaldarazo institucional que no es menor.

“Las personas interesadas pueden solicitar los peces para sembrar en reservorios de agua de difícil vaciado o tratamiento químico.”Ana Paula Baldonedo, coordinadora del proyecto

Ahora bien, y esto lo aclaro porque siempre conviene no vender humo: nadie en la Facultad de Agronomía dice que los peces reemplazan al descacharreo, a la fumigación ni a las campañas de vacunación que vayan apareciendo. Lo que ellos proponen, y lo dicen con todas las letras, es sumar una herramienta más al manejo integrado del mosquito. Es decir: sacá el agua estancada de la tapita de la gaseosa, dale, pero si tenés un tanque, una pileta de lona o un bebedero de caballo al que no podés vaciar todos los días, sembrale unas madrecitas y dejá que la naturaleza trabaje para vos.

Porque, mirá, el número que hay que tener bien presente para entender por qué esta movida importa es el siguiente: la temporada 2023-2024 dejó en la Argentina más de 580.000 casos confirmados de dengue y 419 personas fallecidas, la cifra más alta de la que se tenga registro en el país, un dato que le pone urgencia a cualquier propuesta seria que venga de la universidad pública y llegue gratis a la puerta del vecino.

Una herramienta para los barrios donde el mosquito golpea más fuerte

Yo, que ando recorriendo comunidades todo el año, te lo traduzco en criollo: en las villas y en los barrios populares del conurbano, donde el dengue pega primero y pega más fuerte, no siempre se puede vaciar una pileta o cambiar el agua de un tambor cada dos días, porque muchas veces el agua que se junta es justamente la que se usa para cocinar, para lavar la ropa o para dar de beber a los animales. Ahí es donde estos pececitos nativos, adaptados durante milenios a sobrevivir en dos dedos de agua turbia, se vuelven una solución concreta, barata y, sobre todo, soberanía pura de la nuestra, porque no estamos importando nada: estamos usando lo que la pampa y el Plata nos dieron siempre.

Por eso, querido lector, si te interesa sumarte, lo que la Cátedra de Acuicultura de la FAUBA te pide es lo más simple del mundo: acercarte, escribir o mandar un mensaje para coordinar la entrega, retirar tus pececitos y sembrarlos en ese reservorio que sabés que tenés y que nunca pudiste mantener limpio. La comunidad, a través de la cooperativa y de las escuelas que ya se prendieron, le está pidiendo a la Facultad, a los municipios del conurbano y al Ministerio de Salud de la Nación que esta estrategia se sostenga en el tiempo, se amplíe y se financie como lo que es: una política pública de bajo costo que puede salvar vidas en los barrios donde el mosquito, hoy, sigue ganando la pulseada.

RC
Rosana CharoleComunidades y territorio

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