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Jueves, 8 de octubre de 2026
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Ecos del Bermejo

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Los demonios vuelve a la pantalla grande: la versión que Ken Russell quiso y no pudo

A 55 años del estreno original, la película regresará a los cines con una restauración en 4K que recupera escenas prohibidas, orgías recatadas y la secuencia de la posesión que había quedado afuera de todo. Un viaje a la Francia amurallada del siglo XVII donde lo religioso, lo sexual y lo psicodélico se mezclan como en una misa negra.

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Ivana TkachukCultura y fiestas populares · · 3 min de lectura
Los demonios vuelve a la pantalla grande: la versión que Ken Russell quiso y no pudo

Imaginate la sala a oscuras, el silencio espeso y de golpe un grupo de monjas ardiendo en pleno éxtasis, tirando abajo un crucifijo gigante como quien descolga un cuadro viejo del comedor. Eso, exactamente eso, es lo que durante más de cinco décadas no se pudo ver en Los demonios, la película maldita de Ken Russell. Y eso, precisamente, es lo que vuelve: la versión que el director armó con sus propias manos antes de morirse, ahora restaurada en 4K, con material que la censura, el Vaticano y los organismos de clasificación se encargaron de dejar afuera.

(Paradoja de nuestra época: la misma escena que en 1971 escandalizó a medio mundo hoy se anuncia como el gran atractivo del reestreno. Los tiempos cambian, pero el morbo sigue siendo el mismo. Mi abuela, que de estas cosas entendía, decía en su ucraniano querido: “Lo prohibido siempre tiene mejor público que lo permitido”. Sabia ella.)

Qué se va a ver que antes no se veía

  • La secuencia completa de la posesión de las monjas, que incluye el derribo del crucifijo y que durante años solo se podía rastrear dentro de un documental.
  • Fragmentos de escenas de orgías que habían sufrido cortes en distintos países.
  • El montaje integral que Russell construyó con la ayuda del crítico Mark Kermode, pensado como la versión definitiva del film.
  • Una restauración en 4K que, según quienes participaron del proceso, recupera la potencia visual original de la película.

El regreso a las salas es una movida de Warner Bros a través de Clockwork, la división que la major acaba de armar para meterse de lleno en el cine de autor. La idea, dicen, es trabajar con realizadores independientes y al mismo tiempo desempolvar títulos del catálogo propio. Y la elegida para abrir el baile no podía ser más elocuente: una película que en su momento fue repudiada por United Artists, condenada por el Vaticano y castigada con la temible calificación X en Reino Unido y Estados Unidos. Vamos, una postal de familia.

La historia, hay que recordarlo, se inspira en hechos reales del siglo XVII. Francia, una ciudad amurallada, plagas por todos lados y un grupo de monjas que asegura estar poseída. El objetivo no es chico: conseguir que ejecuten a un sacerdote acusado de herejía, un hombre que había concentrado poder en la ciudad y que, además, mantenía relaciones sexuales con quienes no debía. Con ese punto de partida, Russell armó una mezcla insólita de horror religioso, sexo desatado y una estética psicodélica que en los años setenta parecía sacada de un mal viaje y hoy se ve como una profecía visual.

Lo que me gusta de este regreso, y lo digo con la ironía que me caracteriza, es que no se trata de un simple “versión director’s cut” para coleccionistas. Es la chance de ver en pantalla grande, con el sonido envolvente que corresponde, una película que fue pensada para eso y que durante décadas conocimos mutilada. Es, en el fondo, una reparación: Russell peleó hasta el final por mostrar su montaje completo y recién ahora, a 55 años del estreno original, ese deseo se concreta. Cineastas que ya no están entre nosotros, como el propio Russell, siguen dando batallas póstumas gracias al trabajo de archivo.

“Y vos, lector, lectora, confesá: ¿qué película te gustaría volver a ver en el cine en su versión completa, sin tijera y sin la sombra de un censor?”La pregunta que queda flotando

A tener en cuenta para el finde

  • El reestreno de Los demonios en su versión restaurada y sin censura es, sin dudas, la cita obligada para los amantes del cine de autor y de las películas malditas.
  • Ideal para ir en pareja o con amigos, comentarla en una cervecería después y discutir durante horas sobre los límites entre arte, provocación y blasphemy.
  • Atento a la cartelera de tu ciudad y a los espacios de cine de autor: el lanzamiento internacional, que incluye España, empezará a tomar forma en las próximas semanas.
IT
Ivana TkachukCultura y fiestas populares

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