Lunes, 14 de septiembre de 2026
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Ecos del Bermejo

Tini paró la música, miró al público y contó lo que le cuesta decir: que estuvo en el pozo y que sigue levantándose

En un show en El Salvador, la cantante usó el escenario para hablar de su depresión diagnosticada, del tratamiento que mantiene y del disco que salió de ese proceso. Una charla íntima que dejó varias frases para pensar.

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Ivana TkachukCultura y fiestas populares · 14 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

Aplausos, luces, el hit de turno sonando a todo volumen y, de golpe, la música se corta. Martina Stoessel se toma el micrófono, mira al público y empieza a hablar en otro tono. De esos que no se ensayan, que salen cuando algo de verdad aprieta por dentro. En medio de su gira FUTTURA, la cantante argentina abrió el corazón frente a miles de personas en El Salvador y contó algo que suele callarse: que atraviesa una depresión diagnosticada y que, a día de hoy, sigue yendo a la consulta de su psiquiatra y de su psicóloga.

"Yo pasé por un proceso que se llama depresión diagnosticado, y a día de hoy sigo con psiquiatra, con psicóloga", dijo desde el escenario, con esa mezcla de firmeza y fragilidad que solo se ve cuando alguien está poniendo el cuerpo en lo que dice. La frase cayó en un teatro con el aire caliente centroamericano, y el silencio posterior fue de esos que pesan.

Los que la bancan y los que la contienen

Tini no se presentó sola en ese momento. Antes de hablar de profesionales, se acordó de las personas. Mencionó a sus amigas de toda la vida, a su equipo de prensa que la acompaña hace años y al propio público como tres patas fundamentales de su proceso. "A día de hoy sigo con mis amigas de toda la vida, con mi equipo de prensa que me acompaña hace muchos años y con todos ustedes", tiró, casi como un inventario de afectos en voz alta. A mí, que vengo del palo de los que aprendimos de memoria la frase de mi abuela en ucraniano -algo así como "el que tiene familia cerca no se ahoga"-, ese listado me sonó a red de contención posta, de esas que no aparecen en las biografías oficiales.

Un disco que salió de un pozo

Lo que muchos no saben es que "Un mechón de pelo", el álbum que la cantante editó en 2024, es hijo directo de ese proceso. Tini lo reconoció sin vueltas: en su momento, publicar ese material le generó ruido, precisamente porque exponía zonas íntimas a las que ella misma no estaba acostumbrada a mostrar. "No sé si miedo, pero evidentemente no era algo a lo que yo estuviera acostumbrada a exponer, a decir", explicó sobre la decisión de poner ese disco en la calle. Y acá viene lo interesante: si el disco duele, es porque algo real había debajo. Y eso, lejos de ser un defecto, parece ser lo que ella misma hoy reivindica.

“Dejar estas versiones de uno mismo para convertirse en una diferente, pero de alguna manera poder convertir esos dolores en entendimiento, en aprendizaje, en algo que no querés que se vuelva a repetir en su vida, es muy valiente.”Tini Stoessel, durante el show en El Salvador

Después vino el tramo más político de la charla. La cantante reconoció que, para mucha gente, hablar de salud mental todavía carga con un peso extra, una especie de vergüenza añeja que se hereda sin querer. "Creo que hablar de salud mental para muchas personas quizás sigue siendo un tabú, pero es una realidad e importante para todos nosotros", sostuvo, y completó: "Hay que adentrarse en ese mundo, aunque cueste, e intentar estar mejor". Son palabras que, viniendo de alguien con cinco millones de seguidores esperando su próximo movimiento, valen doble: sirven para romper el hielo en miles de cocinas donde la depresión todavía se esconde detrás del "estoy bien, no te preocupes".

Lo más punzante lo dejó para el final. Con una lucidez que asombra, marcó el rol que cada uno tiene en su propia historia: "Al final siempre es uno el que, más allá de todas las personas que estén alrededor, se termina salvando." O sea: sí, la red sirve, el abrazo sirve, el profesional sirve, pero el primer paso -y el último- lo da cada uno. No es un mensaje glamoroso ni marketineramente amable. Es un llamado a hacerse cargo, con todo lo que implica.

Qué ir a ver el fin de semana

  • FUTTURA gira continúa: la propia Tini Stoessel sigue con fechas en distintos países de Latinoamérica, con un show donde lo escénico convive cada vez más con lo confesional.
  • En Buenos Aires, las funciones de teatro independiente suelen ser una buena parada para quien quiera reencontrarse con texturas locales: hay obras en Centro Cultural San Martín y en el Teatro Nacional Cervantes con entrada accesible.
  • Para los que quieran reconectarse con el chamamé y los paisajes del Litoral, el ciclo "Noche de músicos del Paraná" tiene peñas programadas en Costanera Norte.
  • Si lo que se busca es aire libre, los festivales de música folklórica del conurbano bonaerense prometen guitarreadas y baile bajo las estrellas, justo el clima ideal para soltar cuerpo y cabeza.

Después de escucharla, una no puede más que pensar que hay algo profundamente reparador en ver a una artista famosa bajarse del personaje para contar lo que le pasa de verdad. No es marketing de la vulnerabilidad, es la confirmación de que, como decía un viejo verso de chamamé que cantaba mi vieja los domingos: "Uno siempre vuelve a los lugares donde fue feliz". En este caso, Tini volvió al escenario para decir algo más fuerte que cualquier hit: que se puede estar mal, pedir ayuda y seguir cantando. Eso, para mí, vale más que cualquier número uno en los charts.

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Ivana TkachukCultura y fiestas populares

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