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Una comadrejita que se metió en la leña y nos dejó una lección: así se rescata fauna en Neuquén

Un ejemplar de comadreja enana apareció en una vivienda de Cutral Co y los Guardafaunas de Picún Leufú lo devolvieron a la estepa. La historia sirve para repasar, paso a paso, qué hacer cuando la fauna silvestre toca la puerta de casa.

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Rosana CharoleComunidades y territorio · 10 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Me lo imagino a Daniel, en Cutral Co, acomodando la leña para el invierno, y de pronto esa cosita viva que se mueve entre los troncos y que parece un ratón pero no es un ratón. La comadrejita, asustada, quieta, esperando. Daniel, en lugar de agarrarla con las manos como tantas veces habríamos hecho cualquiera, llamó a las autoridades. Y eso, créanme, fue lo más importante de toda la historia.

Porque de eso se trata: de decidir, en el instante justo, que el animal no nos pertenece y que hay gente capacitada para hacerse cargo. El equipo de Guardafaunas de Picún Leufú llegó hasta la vivienda, evaluó al ejemplar con un protocolo de manipulación mínima —es decir, lo justo y necesario para revisarlo sin estresarlo de más— y confirmó que estaba en perfecto estado de salud. Minutos después lo liberaron en su ambiente natural, esa estepa neuquina que es su casa desde siempre y no la pila de leña de nadie.

La protagonista: una marsupial chiquita como un dedo

La comadreja enana, cuyo nombre científico es Thylamys pallidior, es un marsupial autróctono de los ambientes áridos y de estepa. Mide entre 8,5 y 12 centímetros, pesa entre 15 y 36 gramos —lo que equivale, más o menos, a dos monedas de un peso juntas— y tiene un pelaje grisáceo, vientre clarito y unas manchas oscuras alrededor de los ojos que le dan una cara de asustada permanente, pobre. Por el tamaño se la confunde con un ratón, pero no tienen nada que ver: pertenece a la familia de las comadrejas americanas, esos animalitos que en otras partes del mundo llaman opossum o zarigüeyas en miniatura.

Es nocturna, discreta, rara de ver. Come insectos, frutitos y bichitos chiquitos. Y tiene una particularidad que me parece hermosa: la cola prensil, que usa para sujetarse y donde además acumula grasa para sobrevivir los períodos de frío y escasez. Piensen en eso: tiene su propia reserva de combustible en la cola. La naturaleza, cuando uno se detiene a mirarla, sigue siendo más inteligente que nosotros.

Qué hacer si aparece fauna silvestre: el protocolo, paso a paso

  • No la manipules. Aunque parezca inofensiva o esté lastimada, tus manos pueden estresarla, lastimarla o transmitirle enfermedades.
  • No intentes retenerla ni criarla como mascota. La fauna silvestre no es mascota y la Dirección Provincial de Fauna de Neuquén lo repite cada vez que puede: protegerla es tarea de todos.
  • No la Alimentes. Darle leche, pan o restos de comida puede matarla, porque su aparato digestivo está preparado para otra cosa.
  • Avisá de inmediato a la autoridad de fauna más cercana. En Neuquén, el canal son los Guardafaunas, la Dirección Provincial de Fauna o los municipios, que saben cómo activar el protocolo.
  • Dejá que los profesionales intervengan. Aunque tu intención sea buena, el contacto directo puede acostumbrar al animal a la presencia humana y reducir sus chances de sobrevivir en libertad.
“La fauna silvestre no es mascota. Protegerla es tarea de todos.”Dirección Provincial de Fauna de Neuquén

Yo a esto lo resumo en una frase que me sale del corazón: cuando aparece un animal silvestre en casa, la mejor ayuda que podés dar es no ayudar mal. Llamar, esperar, dejar que los expertos hagan lo suyo. Esa comadrejita que Daniel encontró entre la leña ya está corriendo libre por la estepa, y eso pasó precisamente porque un vecino común decidió hacer las cosas bien.

La comunidad pide algo sencillo y a la vez enorme: que cada vecino de Cutral Co, de Picún Leufú, de Neuquén entero, sepa que del otro lado del teléfono hay un equipo de Guardafaunas listo para intervenir. Esa es la cadena que funciona: el que ve, el que llama, el que rescata, el que devuelve al animal a su monte. Si te pasó algo así alguna vez, contame en los comentarios qué hiciste y cómo te fue, porque cada experiencia suma para aprender a convivir con la fauna que, de vez en cuando, se nos mete en la leña.

RC
Rosana CharoleComunidades y territorio

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