Saltar al contenido
Viernes, 9 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Ecos del Bermejo

Ecos del Bermejo

Yoko Taro y el trabajo como vitamina contra el olvido: el loco detrás del nuevo Evangelion

El creador de NieR y Drakengard pasó por un festival en Tokio con su máscara de Emil puesta y soltó una perlita: ya no quiere laburar, pero sigue escribiendo porque le aterra perder la cabeza. Entre proyectos cancelados y el guion de la nueva serie de Evangelion, el japonés más raro del gaming se sinceró como pocas veces.

IT
Ivana TkachukCultura y fiestas populares · · 4 min de lectura
Yoko Taro y el trabajo como vitamina contra el olvido: el loco detrás del nuevo Evangelion

Hay una imagen que se me queda grabada y que abre cualquier nota sobre Yoko Taro: un señor japonés parado en un escenario, con cara de aburrido total, hablando desde adentro de una máscara enorme que parece sacada de un dibujo animado alemán de los años veinte. Es Emil, el personaje de NieR Automata, y Taro lo usa como quien se pone un pasamontañas para ir al banco. En el festival The Tenth Mosaic, en Tokio, el tipo se sentó a charlar con Keisuke Okabe, director de Ender Lilies, y dejó caer una de esas frases que a mí, como cronista, me dan ganas de aplaudir de pie y de pedirle un whisky en compensación.

Lo que dijo, casi sin levantar la voz, es que ya no tiene ganas de trabajar. Punto. No es un arranque creativo ni una pose de artista atormentado: es la confesión lisa y llana de un tipo que siente que su sueño profesional ya se cumplió. ¿Cuándo fue eso? En 2003, cuando se sentó en la silla de director por primera vez y vio nacer a Drakengard para PlayStation 2. Todo lo que vino después —NieR, NieR Automata, todo el fenómeno mundial que le cambió la vida— lo vive como un plus, un bonus track que la vida le regaló sin pedirlo.

El miedo a perder la cabeza como motor

“Cuando me enfrento a una situación difícil en el trabajo, me sobrepongo diciéndome a mí mismo: esto es bueno para prevenir la demencia.”Yoko Taro, en The Tenth Mosaic

Lo que lo mantiene activo no es la plata ni los fans ni el ego: es el terror puro y duro a que el cerebro le juegue una mala pasada con los años. Algo así como cuando mi nona, nacida en un pueblo de la actual Ucrania occidental, me decía que había que moverse siempre, aunque duelan las rodillas, porque el día que te quedas quieto empezás a perder todo. Mi abuela decía en criollo de su tierra: “Robota ”, que viene a ser algo así como que el trabajo cura el alma. Taro,, piensa parecido, solo que con un vocabulario más tecnológico y mucha menos poesía. (Igual, le falta calle: que pruebe laburar en una redacción porteña a las once de la noche con un editor pidiéndote “un pasito más”.) Evaluó retirarse con sus ahorros, pero descartó la idea en seco: sin un proyecto entre manos, el deterioro cognitivo lo acecha.

Los proyectos fantasma y el futuro de NieR

Para los que esperamos un NieR nuevo desde hace rato, Taro trajo una noticia agridulce: no es que esté de brazos cruzados. Aclara que en los últimos años estuvo metido en varios desarrollos, pero todos terminaron cancelados antes de ver la luz del día. Los lanzamientos más recientes dentro de la franquicia fueron Voice of Cards y el juego para móviles 404 GAME RE:SET, ninguno de los cuales representa una entrega central nueva. Es como cuando tu banda favorita saca un EP de covers y vos te quedás con ganas del disco de estudio: se agradece el gesto, pero no es lo mismo.

Evangelion, con banda sonora de la casa

Lo concreto del presente tiene nombre propio: el guion de la próxima serie televisiva de Neon Genesis Evangelion. Para los que somos de la generación que vio los Eva de chico en canales abiertos, esto es una bomba. Y la cereza del postre: la música la va a poner Keiichi Okabe, el compositor habitual de NieR y Drakengard, así que la sociedad creativa entre Taro y Okabe sigue más viva que nunca. Si alguien tiene que meterle drama existencial, silencios largos y una melancolía a la altura de las circunstancias a una nueva versión de Evangelion, es exactamente este señor con máscara de conejo triste.

Antes de cerrar, una reflexión que me permito porque soy opinativa por naturaleza: Taro dice que las herramientas actuales y la inteligencia artificial le dan a los creadores jóvenes una libertad que él no tuvo. Lo dice sin rencor, casi con alivio. Es un tipo que ya hizo las cuentas con su propio legado y encontró que la mochila está llena. Lo que sigue es trabajo, sí, pero del que se hace para que la cabeza no se oxide. Si eso es resignación o sabiduría, lo decidirá cada lector. Yo, mientras tanto, me quedo con la imagen del señor enmascarado hablando de demencia en un escenario de Tokio, y con la certeza de que el fin de semana lo más cerca que voy a estar de Japón es un buen ramen del barrio y la reposición de NieR Automata en la consola.

IT
Ivana TkachukCultura y fiestas populares

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo