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Dulce de membrillo en la mochila: por qué alcanza para empujar una larga, pero no para tapar todo lo que el cuerpo pide

Cortes que viajan fácil y suman energía, aunque no reemplazan hidratación, electrolitos ni la comida que viene después del esfuerzo. Claves para dosificar, probar en los entrenamientos y combinar con otros alimentos.

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Rosana CharoleComunidades y territorio · 27 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

Me crucé con esta idea mientras charlaba en un grupo de corredores y la verdad es que me pareció de las más lindas para mirar con cuidado: eso de cortar un pedazo de membrillo en cubitos y llevarlos dentro de un taper, o envueltos en un papel, listos para masticar cuando el cuerpo empieza a pedir. Para quienes corren varias horas, la tentación es grande, porque el dulce de membrillo es una fuente de carbohidratos simple, accesible y al alcance del bolsillo argentino, y además aguanta bastante sin arruinarse. La cuestión, y acá viene lo que muchas veces queda afuera de la conversación, es que no todo lo que aporta energía sirve como única estrategia de alimentación durante una carrera larga.

Cuántos carbohidratos lleva y por qué importa saberlo

La primera pregunta no es si el membrillo es bueno o malo, sino cuántos carbohidratos entrega cada porción. La diferencia con un gel o una barrita es clara: esos productos vienen con un rótulo que dice exactamente cuánto combustible aportan por unidad. En el dulce de membrillo, esa cifra puede oscilar según la receta, la cantidad de azúcar añadida y el punto de cocción, por eso una porción elegida a ojo no equivale, de ninguna manera, a un gel. Para organizarlo hay que mirar la etiqueta del paquete o, si es casero, calcular la composición a partir de los ingredientes, algo que no siempre se hace pero que ayuda a evitar sorpresas el día de la prueba.

  • Calcular los carbohidratos por porción consultando la etiqueta o los ingredientes.
  • Comparar ese aporte con el de geles o barritas ya conocidos.
  • Ajustar la cantidad a la duración y la intensidad del esfuerzo.
  • Probar la tolerancia digestiva en los entrenamientos, no el día de la carrera.

La digestion manda cuando se corre varias horas

Antes de subir al podio con un taper lleno de membrillo, conviene probarlo trotando. Una mezcla de membrillo con avena y frutos secos puede funcionar como desayuno o como merienda post entrenamiento, pero ser un terremoto adentro del estómago cuando se la come mientras se corre. El detalle está en la fibra y en las grasas, que hacen más lenta la digestion y suelen generar molestias durante esfuerzos intensos. También pesan la cantidad consumida, la temperatura ambiente y el ritmo al que se va, tres variables que cambian de una carrera a otra, y por eso los especialistas insisten en no experimentar en competencia.

“Para actividades que duran más de una hora, la referencia mencionada es de 30 a 60 gramos de carbohidratos por hora, con ajustes individuales.”Sociedad Internacional de Nutricion Deportiva, en el material de referencia

La Asociacion Dietetica Britanica coincide en esa direccion y subraya que consumir carbohidratos puede beneficiar el rendimiento cuando el ejercicio intenso se extiende más allá de los sesenta minutos. Las necesidades exactas dependen de la tolerancia intestinal de cada persona, de la exigencia de la prueba y del clima. No es un número rigido, es un punto de partida sobre el cual cada corredor va haciendo su propio camino.

Lo que el membrillo no soluciona tambien forma parte del plan. El dulce no reemplaza el agua ni aporta sodio ni electrolitos en cantidades utiles, y en sesiones largas, sobre todo con calor y humedad, la hidratacion hay que pensarla en paralelo a la comida. Algunos corredores suman sales durante el esfuerzo, otros recurren a bebidas isotónicas, y en definitiva se trata de armar un rompecabezas donde el membrillo ocupa un lugar pero no lo resuelve entero.

Despues de cruzar la meta, el cuerpo pide mas que azucar

Reponer energia es apenas uno de los pasos de la recuperacion. Segun el esfuerzo realizado y el tiempo que medie hasta la proxima sesion, la comida que viene despues del esfuerzo suele necesitar proteinas, liquido y minerales ademas de los carbohidratos. No alcanza con un trozo de dulce y a dormir: el musculo trabajado reclama materiales para reconstruirse, y el organismo, especialmente en carreras largas, pide reponer lo perdido. La consulta a un nutricionista deportivo, cuando se sostienen entrenamientos frecuentes, completa la foto de un plan que empieza mucho antes del kilometro cero.

En definitiva, el dulce de membrillo puede ser un aliado razonable y hasta afectivo, pensado en nuestra tradicion, para sumar carbohidratos en carreras largas, y por eso a la comunidad de runners le pido tomarlo como una pieza dentro de un esquema mas amplio que incluya hidratacion, electrolitos y una tolerancia digestiva probada en los entrenamientos, sin convertirlo en la unica respuesta a lo que el cuerpo demanda durante una larga.

RC
Rosana CharoleComunidades y territorio

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