La inteligencia artificial puede ser aliada de la escuela, pero no atajo: el uso moderado mejora los rendimientos en ciencias y el abuso los derrumba
Un análisis de PISA en más de cuarenta países confirma que los estudiantes que recurren a los chatbots con cierto criterio sacan mejores notas que quienes los usan en automático o casi no los tocan. La advertencia es clara: delegar todo en la herramienta empobrece la lectura crítica y la comprensión.

Soy Rosana Charole, de la sección Comunidades y Territorio, y arranco esta nota con una escena que se repite en mesas familiares de toda la Argentina: una chica de secundaria, Camila, le cuenta a su mamá que copió y pegó la respuesta de un chatbot para terminar un trabajo de biología, y que igual sacó un siete. Lo que no sabe, o todavía no advierte, es que el número que sorprendió a la familia puede ser una excepción y no la regla, y que la trampa empieza cuando ese siete se vuelve costumbre.
El dato llega desde el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes, conocido por su sigla PISA, que acaba de cruzar resultados de más de cuarenta países y encontró algo que a esta cronista le suena profundamente razonable: en ciencias rindieron mejor los estudiantes que usaron inteligencia artificial con moderación que los que la usaron todo el tiempo o casi nunca.
Un mapa con números finos
El 86 por ciento de los alumnos de los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la OCDE, reconoció haber recurrido a chatbots de inteligencia artificial para al menos una tarea escolar en el período relevado. Uno de cada cinco dijo hacerlo de manera casi cotidiana. Esos dos números, juntos, dibujan el corazón del debate: la herramienta ya está en las aulas, la discusión es cómo se la usa.
- Los alumnos que usaron IA con moderación obtuvieron los mejores promedios en ciencias.
- Los que la usaron de forma casi cotidiana rindieron peor incluso que quienes casi no la usaron.
- Las mejoras más claras se dieron al resumir lecturas asignadas y al investigar un tema nuevo antes de profundizar.
- El informe advierte que delegar la lectura, el resumen y el razonamiento reduce la práctica de esas mismas habilidades.
“El uso moderado e intencional de la IA para las tareas escolares y el aprendizaje puede estar relacionado positivamente con el rendimiento estudiantil”Informe de PISA de la OCDE
La OCDE lo dice con una frase que a esta redactora le parece de manual: del mismo modo que no nos ponemos en forma viendo deportes sino practicándolos, el aprendizaje no se produce mediante el consumo de contenido sino como una lucha cognitiva productiva de la mente con material nuevo. Y acá viene lo que más duele, porque toca una fibra sensible: a menor capacidad de lectura crítica, más difícil resulta detectar cuándo una respuesta generada por IA es incompleta o directamente incorrecta. La herramienta, entonces, no reemplaza al pensamiento: lo exige, pero solo si uno lo ejerce.
Una caída que arrancó antes que los chatbots
El declive en las calificaciones no nació con la inteligencia artificial. PISA viene registrando una caída sostenida en lectura, matemáticas y ciencias desde 2003, hace más de veinte años. Lo que el nuevo informe deja ver es que la IA puede atenuar ese deterioro o acelerarlo según el modo en que se la incorpore al estudio. Y acá la cronista se permite una opinión que carga con años de recorridas por escuelas rurales y urbanas: mientras en los escritorios oficiales se discute si regular o no a los chatbots, en las aulas de Wichí, Qom y de cualquier barrio del conurbano la pregunta ya es otra, y la formulan las propias comunidades a través de sus autoridades escolares y de sus familias, que piden a las autoridades educativas nacionales y provinciales reglas claras, capacitación docente y orientación concreta para que la inteligencia artificial sea una herramienta y no un reemplazo del esfuerzo de aprender.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

El avance suizo que prometió reciclar paneles de aviones y terminó cumpliendo: la resina epoxi que se desmonta pieza por pieza

Sam Altman presentó sus nuevos planes de inteligencia artificial para ChatGPT y sorprendió a todos

China desafía a Estados Unidos con nueva tecnología: procesadores de computadoras hasta 10 veces más rápidos
